ELLIOT TUPAC
Elliot Tupac es un artista visual y letrista peruano cuya práctica se desarrolla en el encuentro entre lettering, tipografía, pintura y espacio público. Su trabajo tiene sus raíces en la gráfica popular peruana, un universo visual que ha servido como punto de partida para la construcción de un lenguaje contemporáneo propio.

A lo largo de su trayectoria, ha explorado las posibilidades expresivas de la palabra como imagen, trasladando referencias culturales locales hacia escenarios internacionales y estableciendo un diálogo constante entre tradición y contemporaneidad. Su obra investiga la relación entre texto, identidad y experiencia humana, utilizando la letra como herramienta visual capaz de activar memoria, reflexión e interacción social.
Su práctica abarca intervenciones urbanas, exposiciones, proyectos editoriales, colaboraciones institucionales y trabajos desarrollados en distintos contextos culturales. A través de estas experiencias ha contribuido a ampliar la visibilidad del lettering latinoamericano y a generar nuevas lecturas sobre el papel de la palabra dentro de la cultura visual contemporánea.
Su trabajo ha sido exhibido y desarrollado en diversos países, estableciendo puentes entre la gráfica popular, la tipografía, el arte contemporáneo y el arte urbano latinoamericano.
Elliot Tupac sigue llevando su propia visión de esta cultura vernácula peruana a toda una nueva audiencia con el mismo compromiso social que vincula y une a las personas.
MANIFIESTO

Elliot Tupac es palabra y es acción. Es el mensaje y el medio a la vez.
La palabra y su caligrafía, concreta y humanizada, es el vínculo que dialoga con todas/os a partir de la interpretación personal y las vivencias únicas del espectador, su impronta personal sigue siendo ese puente social y unificador entre todos.
El arte de Elliot huele a tinta fresca, se expande con colores y nos emociona desde la síntesis. Celebra la vida y la esperanza, nos enseña a despegar las etiquetas y a desterrar los estereotipos con un fin: ser uno desde varios corazones.
La evolución de su obra obedece a la inmutable ley del cambio y a las posibilidades de expandir su arte hacia audiencias de otras geografías, más allá de fronteras reales e imaginadas.
En un tiempo tan elusivo y tibio con los compromisos, los ideales y la consecuencia, usa la palabra para convertirla en obra y en signo que es parte viva de nuestra memoria.